La historia de Kike Ramírez quedará ligada para siempre a MadPolo Campus. Durante ocho años fue un joven deportista que quería mejorar en el deporte que le apasionaba y fue capaz de construir una carrera brillante. Hoy se ha convertido en un miembro más del equipo de entrenadores. En el verano de 2016 entró por primera vez en las piscinas de MadPolo con la ilusión de un chico que quería perfeccionar su técnica, divertirse y vivir la experiencia de entrenar como un deportista de élite. Kike encontró todo eso y mucho más.

“Me quedo con el ambiente que se generó. Había muy buen rollo entre todos, pero al mismo tiempo, una gran intensidad y compromiso en cada entrenamiento. Éramos chicos y chicas con muchísimas ganas de aprender, competir y mejorar, y eso hacía que cada sesión tuviera una energía especial”. Kike regresó cada año a la que rápidamente se convirtió en su casa, un lugar donde fue forjando gran parte del deportista que es hoy: “Más allá de ayudarme a mejorar como waterpolista y como persona, cada verano me aportaba una motivación extra para afrontar la siguiente temporada.”
Y gran parte de ello se debe a los entrenadores que siguen formando parte de este campus de tecnificación. “Si tengo que decir qué hace tan especial a MadPolo, me quedo sin duda con las personas que lo forman. Al final las instalaciones, los entrenamientos o las actividades son importantes, pero lo que realmente marca la diferencia es la gente que hay detrás.”

Durante el verano de 2025, Kike ya participó como entrenador de uno de los grupos de MadPolo y vivió una nueva experiencia dentro del deporte: «Ha sido un camino largo hasta llegar hasta aquí. He tenido la suerte de vivir MadPolo durante ocho años como jugador hasta que Iván confió en mí para dar el salto y formar parte del equipo de entrenadores», señala. Lógicamente, su punto de vista cambió. “La experiencia es muy diferente porque empiezas a ver el campus desde el otro lado. Más allá de los aspectos técnicos, lo que más me gusta transmitir es que el waterpolo es mucho más que un deporte. Es un deporte de equipo en el que todos tenemos que remar en la misma dirección, apoyarnos unos a otros y mantenernos unidos para que las cosas salgan adelante.”
Ahora a Kike le toca comprender a los chavales desde otra perspectiva. Sin embargo, al tener tan reciente su etapa como alumno, sigue sintiendo una conexión especial con ellos. “He pasado por los mismos nervios, las mismas alegrías, las mismas frustraciones y también por esos momentos en los que las cosas no salen como uno espera. Esa experiencia me permite conectar más fácilmente con ellos, comprender mejor sus reacciones y ayudarles desde la cercanía.”

Una gran familia
Kike Ramírez juega actualmente en el club Waterpolo Tenerife Echeyde y, en MadPolo, estará acompañado por algunos de los mejores entrenadores del panorama nacional: Iván Moro, director del campus; Ramón Díaz, Mariano García, Jorge Botello, Carlos Ndongo y Eridú Alcalá.
MadPolo Campus siempre ha sido una gran familia y por eso lleva diez años recibiendo a algunos de los mejores waterpolistas de toda España, consiguiendo que cada participante encuentre su sitio y descubra su valor. “Siempre recordaré una anécdota de mi etapa como jugador. Un grupo de unos diez o quince chicos fue castigado a correr —ni siquiera recuerdo cuál fue el motivo— y, de forma espontánea, el resto del Campus, que éramos entre 60 y 80 niños y niñas, decidimos unirnos y correr con ellos. Mientras corríamos, nos pusimos a cantar ‘La vida pirata’ todos juntos. Para mí, esto representa el espíritu de MadPolo: cuando uno está solo, nunca tarda en aparecer alguien para acompañarle”.

Además, habrá un invitado muy especial que comparte ADN con Kike: su hermano, Pablo Ramírez, quien participará en tres entrenamientos durante la semana, aportando también su talento y su experiencia como antiguo alumno. El futuro del waterpolo español está asegurado y este es el consejo que Kike ofrece a los jóvenes deportistas: “Les diría que no tengan miedo a equivocarse cuando jueguen o entrenen. Que se atrevan a probar cosas nuevas, que se suelten y que jueguen sin presión. Creo que es precisamente cuando disfrutas, te atreves a arriesgar y juegas con confianza cuando más aprendes y más mejoras.”
Disfrutemos entonces.
¡Nos vemos en MadPolo!
