La formación de Eridú como waterpolista y casi toda su trayectoria se desarrolló en Madrid, en el Real Canoe NC, donde acumuló títulos regionales y distintas medallas en Campeonatos de España. Jugador de las categorías inferiores de la Selección Española con participación en Campeonatos de Europa y del Mundo, llegó además a la Selección Absoluta consiguiendo numerosos nombramientos de “máximo goleador” y “mejor jugador español del torneo”.
Finalizó su carrera como jugador en Tenerife, en el C.N. Echeyde, llegando a ser de los máximos goleadores de Primera División. Allí dio el salto al otro lado convirtiéndose en entrenador de categorías inferiores, consolidando así una carrera ligada al crecimiento y desarrollo de este deporte. Su camino le llevó a fundar su propio club, el Unión Waterpolo Tenerife, que actualmente cuenta con todas las categorías tanto en waterpolo masculino como femenino.




